jueves, 18 de febrero de 2010

Brasil 0 - España 1




Cumplido el tiempo reglamentario y con empate en el marcador, todo se iba a decidir en la tanda de penaltis. En juego una suculenta cena para parejas. Llegó el momento decisivo, cuando de entre todos los asistentes al recorrido por la ciudad de Córdoba (Argentina), el premio se iba a repartir entre las dos únicas parejas de entre el grupo de turistas: una brasileña y nosotros como representantes de … SPAIN!!!!

Momentos de tensión en el previo del sorteo. La pareja brasileña había mostrado buenas maneras durante el recorrido, con gestos y miradas cómplices entre enamorados y una unión de manos que no se separaron ni una sola vez. En contra tenían que eran una pareja muy joven, inexperta y que podían flaquear en momentos decisivos como el que en breve iba a suceder. Nosotros, como pareja del viejo continente, si bien carecíamos de ostentosidades ni parafernalias como la antedicha pareja carioca, teníamos a nuestro favor más experiencia y más templanza para soportar la tensión del momento.

Ahora sí, una mano inocente se introduce en la caja del sorteo. Cincuenta por ciento de posibilidades. El todo o nada. La delgada línea que separa el éxito del fracaso. El orgullo español al filo del abismo. La mano sale de la caja. Un número ganador. La tensión del ambiente cortaba como un cuchillo recién afilado. El público asistente contemplaba la estampa del momento con una emoción contenida… ¡!!!Y premio!!! La pareja 1 ha salido ganadora!!! España ha ganado!!!!! En esos momentos de emoción nos acordamos de nuestros amigos, familia, aquellos que lucharon por nuestro país y aquellos que tanto nos apoyaron…

La cena: ESPECTACULAR!!!! Un hotel de cinco estrellas con una suculenta cena nos aguardaba y, encima, el día de los enamorados!!!!

Pero esto no fue lo único positivo con que nos recibió la ciudad. Un cordobés rebosante de hospitalidad nos brindó su apartamento para pasar nuestra estancia en la ciudad. Sólo coincidimos un par de horas, pero fueron suficientes para que nos dejara las llaves de su vivienda!!! Mostrándonos así su amabilidad y generosidad. ¡!Grácias FEDE!!! Te esperamos en BCN!!!!

PD: Al llegar a la ciudad una pintada en la pared decía: “La vida no es esperar a que marche la tormenta, sino a aprender a bailar bajo la lluvia”. Ayer en Córdoba llovía, pero disfrutamos como nunca...

14-02-2010

sábado, 13 de febrero de 2010

De vinos por Mendoza





Hoy hace justo un mes que desembarcamos en tierras argentinas y que menos que para celebrarlo que dirigirnos a la tierra de viñedos y caldos por excelencia, Mendoza.

La ciudad nos recibió con un fantástico asado argentino que no dejó indiferente a los cuarenta asistentes allí presentes. Cenita en el jardín con piscina, noche de verano, música de fondo... Qué más podíamos pedir!!!
Pues sí, habían más sorpresas aún esperando para sorprendernos. Huyendo de circuitos turísticos para guiris conformistas, nos dirigimos en colectivo al pueblecito de Maipú (cuna de viñedos argentinos) y acompañados de un maravilloso pero incomodísimo tandem , recorrimos viñas y bodegas a lo más puro estilo Indurain.
Desde las bodegas más antiguas a las más modernas, todas ellas nos ofrecieron catar sus maravillos caldos, haciendo que la conducción del tandem cada vez se dificultara más a medida que pasaban las copas.
Cuando ya nos disponíamos a poner fin a nuestra aventura vinícola, avistamos a lo lejos una pequeña estancia llamada "Historias y Sabores". Inquietos por su nombre evocador decidimos acercarnos y, bien acertada fue nuesta decisión, ya que una merienda a base de chocolate, licores y mermeladas artesanales acabó de endulzarnos el día por las admirables tierras mendocinas.

viernes, 12 de febrero de 2010

Aconcagua, el corazón de los Andes




Faltaban cinco minutos para llegar cuando Ariel cambió el gesto. Lo que antes fueron un cúmulo de anécdotas enlatadas para mantener distraído al pasaje, se convirtieron en un aporte personal más que en una mera explicación de sucesos. Sus rasgos indígenas recordaban su pasado inca tal y como después explicó. Su semblante esta vez era serio y sus comentarios ahora iban acompañados de miradas mostrando mayor complicidad y comunicación con sus interlocutores.
La atmósfera que Ariel creó desprendía que algo realmente emocionante íbamos a experimentar.
Durante esos 5 minutos de enlace nos contó como alguien que explica su propio pasado, que la montaña era un símbolo para los Incas, ya que allá enterraban sus momias para que estuvieran lo más cerca posible de los Dioses. Mucho más emocionante si cabe se convirtieron sus comentarios cuando pasamos por delante del cementerio de aquellos escaladores que perdieron la vida intentando conseguir su cima. Incluso, para dar una nota extremadamente mística y mágica al acontecimiento, se atrevió a decir que en ese lugar precisamente algunas religiones sostienen que es el punto de unión con el resto del universo.

Hoy, un día después de la excursión de ayer todavía estamos impactados por lo sucedido. Analizando la situación creemos que fue por la atmósfera creada por Ariel, por lo majestuoso del Aconcagua y por el estado de alucinación al que llegó nuestro cerebro al estar rozando los límites del mal de altura sobre los 4100 metros. Fue algo que realmente recordaremos para el resto de nuestras vidas.

Pero como las mejores cosas que pasan, cuando algo va bien siempre puede ir a mejor. No sabemos porqué motivo, pero nos dirigimos al bar opuesto al que iba la multitud. Grácias a esa decisión improvisada iba a acontecer una de esas cosas que llegan a cambiar tu vida. Tomando el café recordaba , con la nostalgia aquella de alguien que ve cada vez más alejada su infancia , como se acababa de cumplir uno de ese sueños que tienes de pequeño. Contemplar el Aconcagua era para mí una ilusión desde que tenía 12 años, cuando vi en la camiseta de mi monitor de verano un dibujo de una montaña: "Aconcagua. 6962 metros. Sudamérica". Pero como para seguir adelante que hay que continuar teniendo sueños, una señal apareció justo en el momento que recordaba con añoranza aquella imagen de mi niñez. Una expedición polaca de unos 15 montañeros estaba a punto de partir hacia la cumbre del Aconcagua. Uno de ellos llevaba una camiseta que ponía: "Expedición cumbre del Aconcagua 2010". Y yo me volví a sentir pequeño.

Grácias Ariel